El Samur cumple 20 años atendiendo 400 casos diarios y con una tasa de recuperación de paradas del 55%

Madrid | 11/04/2011 – 14:25h

(EUROPA PRESS)

El SamurProtección Civil de Madrid ha cumplido este lunes 20 años de existencia, con un grado de satisfacción ciudadana que alcanza el 86 por ciento, atendiendo más de 400 casos diarios y con una tasa de recuperación de paradas cardiorrespiratorias superior al 55 por ciento.

Desde que en 1991 se decidiera renovar el parque de ambulancias municipales y hasta la conversión del Samur en el servicio moderno y ágil de emergencias médicas extrahospitalarias que es hoy ha habido un largo camino que recorrer, y por eso profesionales médicos, voluntarios y pacientes atendidos han querido juntarse para soplar las velas de un servicio que ha salvado miles de vidas en la capital.

Y es que, según los datos del Ayuntamiento, de las 26 intervenciones diarias que el Samur realizaba en sus comienzos se ha pasado a las más de 400 actuales, el tiempo medio de respuesta se sitúa ya en los siete minutos con doce segundos, y los muertos por accidente de tráfico han descendido un 57 por ciento en sólo siete años.

Además, los 650 funcionarios que integran este servicio y los más de 2.100 voluntarios de Protección Civil atienden eventos con grandes concentraciones de personas, en una ciudad por cuyas 12.000 vías transitan diariamente seis millones de personas y que acoge anualmente unos 1.500 acontecimientos de todo tipo.

Samur-Protección Civil también se encarga de formar a los llamados ‘primeros respondientes’ (policías, bomberos y ciudadanos de a pie) para que sepan cómo actuar al encontrar a un herido o enfermo, y también acude en ayuda de quien los necesita en cualquier lugar del mundo.

Y a lo largo de estos años de trabajo, en el día a día de los pequeños accidentes o de las grandes catástrofes como el 11-M o el accidente de Spanair, los profesionales y voluntarios de Samur-Protección Civil se han ido ganando el cariño, la admiración y el respeto de los madrileños.

HOMENAJE DE LAS VÍCTIMAS

Por eso, en el acto de homenaje celebrado en el Palacio de Cibeles no han podido faltar los pacientes que gracias al Samur han seguido viviendo. Como Jesús Silva, un chico de 30 años que hace unos meses superó una muerte súbita cardiaca de 38 minutos gracias a la ayuda de un guardia civil de paisano, un guardia de seguridad de Cercanías y los profesionales del Samur.

Hoy ha conocido a los ‘ángeles’ que le salvaron la vida, y a quienes hasta ahora sólo había podido agradecer su intervención con una carta. Emocionado, ha afirmado que “el Samur es lo mejor que hay en Madrid”.

Celeste Peñas también ha intervenido en el acto para agradecer a los profesionales del Samur que le ayudaran en el día más feliz de su vida, cuando dio a luz a su hijo Gonzalo, que nació en la ambulancia antes de poder llegar al hospital. Con el pequeño jugueteando entre sus pies, la mujer ha afirmado que es “parte del Samur” y el Samur es parte de su vida “para siempre”.

Y así, cientos y cientos de vidas salvadas cada año gracias a una forma de actuar que comienza con la accesibilidad del servicio, con una atención telefónica que incluye indicaciones para que el avisante pueda comenzar la reanimación que sea necesaria; y con la inclusión del ciudadano como primer eslabón de la cadena.

Para esto, el Samur forma a ciudadanos en primeros auxilios y desarrolla campañas de sensibilización, un elemento que, sin embargo, para muchos aún hay que potenciar más. “Hablan mucho de Educación para la Ciudadanía, pero ¿qué pasa con Educación Vial o primeros auxilios? Hace falta más formación”, ha reclamado Guillermo Mancho, uno de los profesionales del cuerpo.

Y es que en muchos casos la atención que se recibe de la persona que avisa a los servicios de emergencias puede marcar la diferencia entre seguir viviendo o no, como en el caso de Jesús, quien en una de las cinco paradas cardiorrespiratorias que ha sufrido fue atendido por una mujer que lo vio desplomarse de un banco en la estación de Príncipe Pío.

COORDINACIÓN CON OTROS CUERPOS

Pero las cosas no acaban cuando el Samur llega donde se le necesita. Además de eso, este servicio de emergencias, “el mejor de España y probablemente del mundo” según el alcalde Alberto Ruiz-Gallardón, también es punta de lanza en materia de recursos materiales y tecnológicos, y coordinación con los hospitales.

De hecho, según ha explicado el responsable de la UCI del Niño Jesús “las urgencias y las Unidades de Cuidados Intensivos no podrían vivir sin el Samur”, que ha conseguido que “muchos pacientes lleguen más vivos que muertos, y no más muertos que vivos como antes”. “Cuando un paciente llega con el Samur estamos muy tranquilos”, ha apostillado.

A esto hay que sumarle toda una serie de protocolos ideados por el Samur y coordinados con los servicios hospitalarios que han permitido salvar muchas vidas y que han sentado las bases en la atención a ese tipo de casos, como el Código Ictus, los protocolos de trasplantes o el Código 15 de atención temprana al hospital.

La preparación para catástrofes, con más de 25 simulacros al año, y la asistencia médica y psicológica tras desastres naturales en cualquier punto del globo son otras de las características fundamentales de un servicio cuya principal cualidad es la solidaridad y la atención desinteresada.

Prueba de ello son la multitud de premios y menciones que han recibido a lo largo de sus dos décadas de existencia, y que hacen del Samur un servicio del que los madrileños “hoy no podrían prescindir”, según ha subrayado Gallardón. Así, ‘gracias’ ha sido la palabra más repetida en el acto de hoy.

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EL BUEN SAMARITANO MUEVE TRES RIÑONES

Un donante altruista inicia el primer proceso de trasplantes en cadena de España – Dos pacientes de Barcelona y uno de Granada se benefician de los órganos

EMILIO DE BENITO – Madrid – 29/04/2011

Un buen samaritano, dos hospitales, tres pacientes pendientes de un trasplante de riñón y las esposas de dos de ellos. Estos ingredientes han dado como resultado el primer trasplante de riñón en cadena que se hace en España y el primero de cualquier tipo en el que se ha utilizado un órgano de un donante altruista. El proceso, realizado el 6 de abril, lo inició un hombre, un sacerdote, al que se le extrajo un riñón en la Fundación Puigvert, según contó el director de la institución, Luis Guirado. En el mismo centro se implantó ese órgano a otro hombre.

Solo con este paso ya se estaría ante una novedad del sistema de trasplantes español, que hasta ahora había hecho trasplantes de vivo solo entre personas relacionadas (familiares o, como mucho, amigos), salvo dos casos de trasplante cruzado: un miembro de una pareja dona un riñón a un miembro de otra, y viceversa. Se dieron dos más. Los seis implicados en esta cadena, tres donantes y tres receptores, están ya fuera de los hospitales.

“Dando, doy más de lo que recibo”, dice el buen samaritano en una grabación difundida por el Ministerio de Sanidad. “Ahora me siento más ligero”. El sacerdote, que estuvo preso – “por razones administrativas, que no delictivas”- en Latinoamérica, oyó allí hablar del tráfico de órganos, lo que le empujó a tomar la decisión de ofrecerse como donante.

Tras este gesto altruista, la esposa del primer trasplantado cedió a su vez uno de sus riñones. Este órgano fue transportado a Granada, donde lo esperaba un hombre en el hospital Virgen de las Nieves. A cambio, la esposa del paciente granadino donó uno de sus órganos, que voló a Barcelona, relató Antonio Osuna, director del centro andaluz. Ahí se le implantó a una mujer que llevaba tres años y medio a la espera de un órgano de cadáver. “Le tocó la lotería”, dijo el responsable de la Organización Nacional de Trasplantes (ONT), Rafael Matesanz, que compareció acompañado de la ministra de Sanidad, Leire Pajín. No solo porque ha recibido un riñón, sino porque los estudios indican que los órganos de donante vivo funcionan mejor que los de cadáver.

El proceso estaba pensado inicialmente para implicar a más personas y más comunidades, señaló Matesanz. Hasta cinco eslabones en la cadena. Lo que sucedió fue que algunos de los candidatos resultaron no ser compatibles, y hubieran interrumpido el proceso, dijo Guirado.

Las dos figuras implicadas -el buen samaritano y el trasplante en cadena- son los últimos avances en estos procesos, destinados a mantener la elevada tasa de donaciones española y a que no aumente la lista de espera, que está alrededor de las 4.500 personas “de una manera estable”, dijo Matesanz. Hasta hace poco, España no las había fomentado -sí lo hacían Estados Unidos, Reino Unido y Holanda-, básicamente porque la tasa de donantes de cadáver es la más alta del mundo. Pero, a pesar de este liderazgo, está estancada o en retroceso: en 2010 alcanzaba las 32 por millón de habitantes, el doble que en la UE, pero menos que los 34,4 de 2009, según datos de la ONT.

Esta caída, aunque pequeña, sigue a una década en la que la tasa está estabilizada alrededor de los 34, debido sobre todo al descenso de los donantes por muertes en accidentes de tráfico. Estos han pasado del 43% de los donantes en 1992 al 5,7% en 2010. Y, con ello, se ha producido un paulatino envejecimiento: la edad media actual de los donantes está en 56,7 años (en 1992 era de 34,5). De hecho, Matesanz comentó que este año se habían usado órganos de un fallecido a los 93 años.

35 personas se han ofrecido a donar altruistamente uno de sus riñones -19 de ellas han sido rechazadas por problemas psicológicos (1) y de salud (18). No responden a un perfil claro, según Matesanz. Se trata de un patrón “difuso”, dijo: los hay de 16 a 70 años, tanto hombres como mujeres, e incluso alguno de otra religión “que no es la católica”, señaló. Los requisitos son, aparte de pasar un chequeo psiquiátrico para asegurarse de que la persona es capaz de decidir, y que un comité ético lo admita, los mismos que para cualquier donante de vivo (solo que hasta ahora se hacían de manera dirigida: de un padre a un hijo, de un hermano a otro, entre cónyuges): no tener factores de riesgo como hipertensión, obesidad, diabetes o litiasis.

La ministra quiso recalcar que, en general, en los casos de donantes de vivo hay más mujeres que hombres. “Dos a uno”, matizó Matesanz.

MENOS ESPERA SI SE VA ACOMPAÑADO

Si se necesita un riñón, lo mejor es ir acompañado. El interés por fomentar las donaciones de vivo hace que quienes aporten un posible donante (para uno mismo o para otro, en un proceso en cadena como el que se presentó ayer) otorgue ventajas a la hora de ser intervenido.

No se trata de un beneficio menor para el paciente. En España hay unas 4.500 personas que esperan un riñón, y el tiempo de espera ronda los 18 meses. Pero, como explicó ayer el responsable de la Organización Nacional de Trasplantes (ONT), Rafael Matesanz, la situación es mucho mejor para quienes han entrado en los programas de donación cruzada (que un familiar o alguien cercano done un riñón a cambio del que el paciente recibe). De las 62 parejas apuntadas, el 11% de ellas ha salido ya de la lista de espera, dijo el director de la ONT. Cierto es que alguno lo ha hecho porque le ha tocado su turno en la lista de espera general, pero eso no es más que otra ventaja: se tiene acceso a los donantes de ambos programas.

Pero los beneficios no son solo para el enfermo. Lo menos que se puede decir de los donantes de vivo (las personas sanas que ofrecen un riñón) es que el riesgo que tienen en el futuro es “mínimo, por no decir nulo”, afirmó Rafael Matesanz. De hecho, con solo las estadísticas en la mano, en EE UU (donde se hizo la primera donación en cadena en 2007) se ha visto que son más longevos. “Pero eso no quiere decir que con un riñón se viva más; es un artefacto estadístico”, explica: como los donantes altruistas son estudiados tan a fondo, se elige a los más sanos de los sanos; los que en cualquier caso iban a vivir más.

La ONU cree que tardará 2 años en determinar los efectos de la radiación de Fukushima

El Comité Científico asegura que la situación aún es inestable y que “nadie sabe lo que va a pasar mañana”

Miércoles, 6 de abril del 2011

La ONU ha asegurado que los efectos en la salud humana y el medio ambiente de la radiación de Fukushima tardarán al menos dos años en ser evaluadas en profundidad.

Wolfgant Weiss, presidente del Comité Científico de Naciones Unidas ha explicado que “la situación en los reactores es aún inestable y nadie sabe lo que pasará mañana”. “Tenemos mucha información, pero no siempre la que nos gustaría tener”, ha dicho el científico alemán.

Weiss ha anunciado que Naciones Unidas pondrá en marcha un programa de evaluación, con especial interés en los trabajadores que tratan de recuperar el control de la central nuclear y que han recibido radiaciones de entre 100 y 250 milisievert, una horquilla en la que “se han visto riesgos en estudios epidemiológicos”.

Además, se analizarán posibles afecciones al tiroides en niños, una cuestión en la que Weiss ha reconocido que “hay riesgo”. “El único efecto probado después de Chernóbil fue cáncer de tiroides en niños, y es lo primero que hay que mirar si hay un accidente”, ha declarado el responsable de Unscear.

Weiss ha insistido en que los controles en ese sentido realizados por las autoridades japonesas hasta ahora muestran que ningún niño ha sido sometido a dosis de radiación superiores a las “aceptables”.

Un funcionario del Comité Científico de Naciones Unidas ha descrito Fukushima como “Un Chernóbil a cámara lenta”, en la que la radiación es menor pero el periodo de emisión más largo. Weiss, al respecto, ha asegurado que “la crisis aun está en marcha”

Denuncian que la falta de personal obliga a veces a parar las ambulancias del SAMUR

El sindicato SVPE dice que la plantilla no se ha ampliado en 5 años pese a duplicarse las salidas y pide al Ayuntamiento de Bilbao que contrate más profesionales

22.03.11 – 02:49 – AINHOA DE LAS HERAS | BILBAO.

                                                       

En 2005, el SAMUR se integró en la red de Osakidetza. Hasta entonces, las ambulancias se movilizaban con la Policía Municipal de Bilbao cuando esta acudía a una emergencia con heridos, o con los Bomberos, en accidentes de tráfico o incendios. Aquel año, tuvieron 2.700 salidas. Cinco años después, en 2010, el número de intervenciones se ha duplicado. En total, se registraron 6.100, mientras que «la plantilla no se ha aumentado y ha ido envejeciendo», denuncia el Sindicato Vasco de Policía y Emergencias (SVPE). No se convoca una OPE desde 2003 y la edad media de los 32 trabajadores, entre técnicos sanitarios y enfermeros, es de 49 años. Uno de ellos tiene más de 60 años y 21, entre 45 y 55. «Los empleados están empezando a romperse, a uno le falla la espalda, otro tiene dos hernias…», apunta el delegado de Emergencias de este sindicato.

La Ley establece que las ambulancias de Soporte Vital Básico, distintas de las medicalizadas, deben llevar dos miembros de dotación, aunque «las recomendaciones sanitarias» la elevan «a un mínimo de tres» para cumplir dignamente con el servicio al ciudadano, señalan desde la central. El Ayuntamiento, por su parte, advierte de que cumple «estrictamente» la normativa, y recuerda que se trata de un «servicio adicional» que ofrece Bilbao, pese a no estar obligada a hacerlo.

Según la normativa, las ambulancias de Soporte Vital Básico deben llevar un conductor y un técnico con formación. El SAMUR de Bilbao cuenta con dos de estos vehículos, aunque todos sus técnicos son enfermeros, por lo que las ambulancias también pueden actuar como Soporte Vital Avanzado -con tres personas de dotación, entre ellos un médico o, en ocasiones, un enfermero- en eventos especiales como la Aste Nagusia, apunta el Consistorio.

La falta de personal ha llegado a provocar el parón de alguna de las dos ambulancias de Bilbao, según el SVPE. «Están tan al límite que, cuando un trabajador cae de baja, la ambulancia se queda parada en la base», aseguran. Recientemente se produjo un lamentable incidente: un hombre que pesaba unos cien kilos se vio implicado en un incendio en el Casco Viejo. Al bajarle entre dos en una silla especial por las escaleras, la víctima se cayó. «Fue un accidente, pero es un ejemplo de que la falta de personal repercute en el servicio», denuncian los sindicalistas.

«Profesionalidad»

También se quejan de problemas en el mantenimiento de los vehículos. Una de las dos ambulancias de la base se quedó sin frenos y «estuvimos a punto de chocar», a otra le falló la dirección y, el pasado año, un conductor se negó a manejar una ambulancia porque llevaba tres meses con la ITV caducada «por un olvido».

El material es obsoleto y dicen haber tenido que pedir prestado a Osakidetza «parches para la monitorización de pacientes y bombonas portátiles de oxígeno», elementos «imprescindibles para una ambulancia de los que el Consistorio no nos dota».

La insatisfacción de los trabajadores contrasta con la buena nota que los pacientes atendidos otorgan al SAMUR, considerado en una reciente auditoría sobre el nivel de calidad como el servicio municipal con el grado más alto de satisfacción por parte de los usuarios. Entre otras preguntas, se les interrogó sobre cómo se habían sentido tratados. «Es por la profesionalidad, el paciente no tiene por qué sufrir nuestros problemas internos», mantiene el delegado del SVPE.

El sindicato pide al Ayuntamiento «tres personas por ambulancia para ofrecer un servicio digno al ciudadano y proteger la salud de los trabajadores», que se convoque una OPE de forma inmediata y «el abandono de la política de interinidades». Sostienen que 10 de los 32 trabajadores que componen la plantilla son interinos.

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